
El
Triumph TR6 es, sin lugar a dudas, la obra maestra del carrocero alemán Karmann. Sus
atemporales predecesores
TR2,
TR3 y
TR4 son un auténtico regalo para la vista, superar la belleza y la elegancia de sus ancestros era un
dificil reto para el carrocero alemán.
Karmann consiguió lo imposible con el
TR6, sintetizar el estilo europeo y el americano diseñando un deportivo igualmente válido para ambos mercados, aunque no pudo superar la belleza de la
carroceria creada para
Triumph por
Michelotti para el TR4/5, si
consiguió crear un deportivo agresivo de musculosa
carrocería, diferente y elegante.
Posiblemente un V8 hubiese sido perfecto, aunque el exótico
Triumph Stag se encargaría de demostrar lo contrario.

Sus agradables, deportivas e innovadoras lineas consiguieron contentar a los clientes de todos los continentes, su diseño de 1968 no estaba desfasado en 1976, último año de su fabricación.

Su innovadora mecánica de inyección se mostró
fragil, su excitante y ruidoso motor de seis cilindros en linea de 2.500
cc era una maravilla, aunque su potencia (150
CV) hoy la tiene cualquier utilitario de tracción delantera de dudoso gusto estético,
entonces era un coche para los amantes de "andar fuerte".

El triste final de este deportivo supone también el triste final de esta gloriosa marca de deportivos. El
TR6 supone el canto del cisne de los
Triumph clásicos, esta marca ya tenía los
dias contados. Su sucesor el lamentable
TR7 poco o nada tenía que ver con otros coches de esta marca.

Desde la primera vez que pude contemplar un
TR6 algo
inexplicable me cautivó, es de esos deportivos que tiene algo.........
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