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sábado, 30 de marzo de 2019

Cadillac Serie 62 1952 (Villa D'Este 2018)

Este Cadillac Serie 62 fue carrozado por Ghia en 1952, solo se hicieron dos carrocerías de este tipo y ambas se conservan actualmente, esta unidad en concreto perteneció a Rita Hayworth.

La carrocería de Ghia era muy futurista para 1952, las elegantes y suaves lineas de Ghia anticipaban soluciones que en breve llegarían a las grandes series, como la preocupación por la aerodinámica, el doble proyector delantero (presente en todos los coches americanos desde 1958) y la luneta trasera panorámica, actualmente se encuentra en el Museo Petersen (LA).


domingo, 20 de julio de 2014

Cadillac 1959 en Le Mans







Espectacular el Cadillac serie 62 de 1959 que, a pesar de sus dimensiones y perfecta restauración pasaba algo desapercibido en Le Mans, que no parece ser el lugar más apropiado para estos vehículos, ya que en este circuito el aficionado va en busca de los monstruos sagrados de esta competición, a pesar de ello el Cadillac era todo un regalo para la vista...

domingo, 14 de octubre de 2012

Tres Cadillac únicos

Esta es la historia de tres Cadillac únicos, tienen en común que sus elaboradas carrocerías fueron diseñadas por afamados estilistas europeos, si algo ha demandado el cliente USA ha sido exclusividad, las interminables listas de opciones ofrecidas por esta marca no llegaron a satisfacer a todos sus clientes, que buscaron en Europa una imagen diferente y exclusiva para sus lujosos vehículos. Aunque no son los únicos, aquí van tres ejemplos...

Tambien tienen en comun que ni de cerca ni de lejos parecen Cadillac...

En 1937 el carrocero suizo Hartmann (Laussane) recibió el encargo de un conocido playboy para carrozar un Cadillac V16, entre las indicaciones del encargo se destacaba la importancia de que tuviera un parecido a los diseños que Figoni & Falaschi realizaba en la época para Delahaye, el resultado fue uno de los cabriolets mas largos y voluminosos jamás creados, el "Cadillac-Delahaye" se hizo realidad intentando superar el estilo, y sobre todo las dimensiones, de la marca copiada. 

Al parecer su deproporcionada carroceria no era la mas indicada para las carreteras de los Alpes, escondido durante la segunda gran guerra volvío a verse por las carreteras de suiza terminada la contienda, un accidente con daños graves en la parte delantera lo llevaron al olvido. Tras años abandonado por su propietario, en 1968 fue comprado a precio de saldo (925 $) para cambiar de continente, posteriormente ha sido restaurado tres veces y actualmente se encuentra en la Colección Blackhawnk, siendo la estrella de esta colección.

El Cadillac V16 Hartmann hoy esta considerado como una de las mejores creaciones de los años 30, aunque en EEUU este coche tiene la consideración de mito, en comparación con otras carrocerías europeas de la época es simplemente uno más, para marcas como Delage, Delahaye, Hispano-Suiza, Mercedes, Horch, o Lancia por citar solo algunas el V16 de Hartmann era algo así como un coche que pesaba lo mismo que un carro de combate, o sea, el arquetipo de la inutilidad.



Otro encago de un afamado actor americano fue el responsable de la segunda parte de la historia del "Cadillac-Delahaye", en 1948 esta extravagante carrocería creada por Saoutchick para un Cadillac serie 62, volvería a superar a la marca inspiradora en dimensiones, barroquismo y dudoso gusto estético, el carrocero ruso afincado en Paris, con un estilo ya decadente y trasnochado, dio una vez más rienda suelta a su imaginación para crear una carrocería de un barroquismo extremo que no pasará a la historia precisamente por su elegancia.

Discrepan distintas fuentes sobre si se hicieron dos carrocerías de este tipo o fue solo una, en cualquier caso es un coche único y diferente, y aunque he tenido la ocasión de contemplar este coche en vivo, y me considero un incondicional de las carrocerías de Saoutchick,  no es precisamente el coche de mis sueños.


Desaparecida desde hace años la hegemonía de la carrocería francesa, y desaparecidas las lineas de Figoni  & Falaschi y de los Delahaye, los años 60 representan la hegemonía del estilismo italiano. El Cadillac Jaqueline fue presentado como showcar en el Salón de París de 1961, su diseño era inconfundiblemente de Pininfarina, que supo crear un Cadillac elegante y refinado, de lineas puras y suaves en contraposición con lo que esta marca ofrecía, aunque no tenía motor, ni dirección, ni suspensiones, aparecerería en alguna muestra más para desaparecer de la vida social en la colección Pininfarina de Turín.

Así transcurrió el tiempo, tras permanecer 30 años en el museo de Turin, posteriormente fue vendido a un americano que en un taller de Florida le dío vida dotandolo de motor, dirección y suspensiones en 1996. Se intentó recrear los motores que hubiese llevado de haberse fabricado, la mecánica y otros componentes procedían de un serie 62 de 1960.

Tras varias subastas sin ser ajudicado, y siendo bastante complicado (y caro) ajustar este showcar al funcionamiento diario, ya que en el diseño original las puertas carecián de elevalunas y cerraduras, el salpicadero no estaba ajustado, el parabrisas delantero era de plástico... la realidad es que hacer funcionar este coche con especificaciones legales fue mas caro que diseñarlo partiendo de cero....un alemán se lo adjudicó por más de 200.000 € hace unos años, hoy en día pude verse por los alrededores de Franckfurt.


domingo, 12 de junio de 2011

Rancho Cadillac: muerte indigna

Esta despreciable "obra de arte" ubicada en las inmediaciones de la antígua Route 66 es conocida actualmente como "Rancho Cadillac", tiene sus orígenes a mediados de los 70 cuando a un "personaje" adinerado de Amarillo (Texas) se le ocurrió la idea de hacer este irreverente homenaje a los Cadillac de los 50.

Sin escatimar en gastos adquirió diez coches de la citada marca en perfecto estado de conservación, para "exponerlos" a la entrada de su rancho. de esta lamentable forma decidió condenarlos hasta que el óxido acabara por destruirlos. El primero es de 1949 y el último de 1963.


Durante los primeros años la calidad de fabricación de estos vehículos les permitío conservar su color original, aunque no por mucho tiempo, el sol de Texas no perdona y esta estúpida idea empieza a ser visitada y muy conocida en EEUU, hasta el punto de incluirse en guias turísticas.

Creadas las highways, este patético rancho deja de ser visitado, ya era tan popular que el dueño de esta indecente "obra de arte" decide trasladar su ubicación a un lugar más cercano a otras rutas más visitadas a fin de sacarle más provecho a su "creación".

En los años sucesivos cualquiera puede hacer lo que le parezca oportuno sobre lo que queda de estos Cadillac hasta tal punto que el calificativo de lamentable se queda corto y el óxido es bienvenido.

En este país si tienes dinero todo está permitido, incluso destruir premeditadamente obras de arte irrepetibles como estos Cadillac de los 50 que fueron condenados a algo peor que una muerte indigna.